martes, 31 de mayo de 2016

31 de Mayo del 2016: El día que le estorbé al nuevo gerentito de “Bodega Aurrerá”







Ayer en la tarde, fui a mi bolería a ver si miraba a un cliente que me debe una boleada. Y al preguntar por el a sus compañeros, Max, el checador de los taxistas, me dijo: “ya te dijeron que el gerente dijo que quitaran tu mueble?” Le contesté que no, que no sabía.
Y como ya pensaba yo en remodelar el viejo y pesado mueble de madera, que la verdad si se ve mal allí, descuidado, sucio y lleno de basura que deja la gente que espera el transporte allí, causa del enojo del gerente, la basura.
Lo que me parece mal, es que siempre asuman la actitud prepotente que según ellos adquieren con el puesto de “GERENTE”  de cualquier mercado, en este caso “Bodega Aurrerá”, que les nubla la realidad del país, por acatar “las políticas de la empresa”, que por cierto, es filial de “WAL MART”, la cadena que pagó sobornos para establecerse en México.

Lo que confirmo con esta acción del gerente de “Bodega Aurrerá” de Fracc. Las Delicias de Tijuana, es que todos los mexicanos asalariados, y sobre todo los empleados de cadenas como esta de tiendas de autoservicio, cuando llegan a tener un puesto como el de “gerente”, pierden el piso y creen que son los o las grandes autoridades, y gente de gran importancia. Y me imagino que no tienen ni idea a quién sirven, pues hacer que se cumpla su reglamento interno con una actitud francamente grosera, prepotente y soberbia, asi de “yo el gerente y tu el mugroso”, jajaja me imagino cómo ha de tratar y pedir que lo traten en su almacén. Yo no digo que sea pendejo, seguro ha de saber hacer bien su trabajo, como trabajador ha de ser bueno, como empleado ha de ser un lambiscón, y como persona, es un pinche sangrón creído, que no tiene ni idea de lo que sucede en el país, o en el peor de los casos, es de esos traidorsitos que se “asustan” con quienes somos de acá abajo y a la izquierda, y para colmo, traemos las manos sucias por usarlas como herramientas de trabajo, sacando brillo a los zapatos de gente alivianada, ubicada, limpia, y solidaria, no como este joven que trae sus “FERRATO” de hule raspados y llenos de lodo, como su consciencia.